sábado 25 de julio de 2009

La "máquina" de hacer pobres



Ellos no brotan de la tierra, como la hierba en primavera, se" fabrican" y son fruto de un esfuerzo sistemático. Si usted quiere conocer algunos de los pasos para "fabricar" pobres, por favor lea alguno de ellos:


-Sea egoista y haga apología del egoismo. Genere curriculm escolares que valoren por sobre todo el éxito personal, jamás el éxito en equipo.

-El mejor alumno siempre debe ser el que se saca mejores notas, jamás lo será el que más ayuda al compañero que le cuesta y menos el que escucha al que más sufre.

-Aliente al consumo como puente hacia la felicidad. El consumo y el acopio de tangibles es por sobre todo la medida del éxito. Consumo= Felicidad.

-Las condicones anteriores serán funcionales y terreno fertil para que se produzcan en la cantidad esperada nuestros pobres.

-Para que nazcan más pobres, jamás dé la posibilidad a las futuras madres ( que a la vez son hijas de pobres) de que controlen la natalidad, ojalá no tengan acceso a anticonceptivos, ni menos a la píldora del día después.

-Dé a esos hijos de pobres (y magníficos pobres en potencia), la peor educación que pueda, los profesores más mal pagados y dentro de lo posible, procure que en la escuela pierdan el tiempo. Ni pensar en dar esperanzas de un mundo mejor, ni menos alentar organización alguna, ni lectura de libros que alienten la reflexión.

-Ponga su disposición televisión que en forma sistemática entregue "mierda", niñas bailando con poca ropa, programas de delicuencia, de las cárceles por dentro, por fuera , por el lado, concursos sin sentido, teleseries subiditas de tono, etc.. Finalmente las cárceles son lugares que de seguro han conocido o conocerán. Estos programas además cumplen la magnífica misión de dar miedo, miedo al vecino y eso alienta la desesperanza, lo que nos alienta, en caso de que todo salga bien, que entiendan que la vida "es así", que es "lo que les tocó" y asi nos aseguramos de que no tengan ganas de hacer nada para escapar de su "habitat de pobre".

-Claro está que si queremos fabricar pobres, los queremos lejos, así que procure dejarlos en la periferia, para que nos los veamos. Afortunadamente nuestra capital es plana y no tiene los cerros de Rio de Janeiro o los de Caracas donde la goegrafía levanta a los pobres que inevitablemente los visibiliza mucho más de lo que quisiera un "buen productor de pobres". La planicie de nuestra ciudad está en este caso a nuestro favor.

-Otro paso importante es "Hacer como sí"....haga como si le importara, lleve cajitas con mercadería, pero jamás promueva la equidad salarial; haga mediaguas de madera, pero no les cuente que la casa es un derecho; póngale internet, pero no le enseñe a buscar información con sentido, ni le menciones que el acceso a internet es un nuevo derecho humano emergente....en realidad "derechos humanos" es algo que debe quedar fuera de su horizonte de posibilidades al igual que los conceptos "justicia" ( que es harto más que la caridad y que llamaba a no confundirla un "desubicado" Padre Hurtado), "equidad", "hermandad".

-No le deje a mano ni un libro ni un link de Marx, Altusser, Galeano, Freire, Allende, Cardenal, de Sousa Santos, Ché Guevara ....hasta la Biblia podría ser medio peligrosa.

-Mate los sindicatos, los centros de padres, de alumnos, las organizaciones sociales, pero sea hábil, dé dádivas y conceda uno que otro derecho para que crean que le importa, para que lo vean como un "triunfo".

-Procure darles créditos, para que puedan endeudarse y comprar....ponga comerciales en la tele que le ayuden a validar el círculo, que tengan la sensación de que son "iguales" a los que nunca serán "iguales", porque ellos son pobres y usted no y esa diferencia siempre se debe notar.

-Regale el pescado, jamás muestre si quiera la caña. La caña es suya y ellos a ella jamás deben aspirar.

-Si los ve en la calle, aguante la respiración para no olerlos y salúdelos, para que crean que los acepta.

-Escúchelos pero no los oiga. Siéntelos en mesas decisiones, para que crean que usted los integra, pero lo que digan no importa, nunca ha importado, nunca importará. Por algo usted tiene un título y una universidad a la que usted se debe esmerar porque jamás ellos lleguen: lo de ellos es lo técnico, lo doméstico, lo básico.

- Usted es inteligente, ellos no, usted tiene "amigos importantes" ellos no, usted hace clic en facebook y encuentra el dato justo, la respuesta precisa, a la persona indicada, ellos no.

-Junte ropita, diulces y regalos y lléveselos en navidad. jamás comparta lo que sabe, jamás crea que ellos le pueden enseñar algo. No le crea a Yunus cuando dice que solo aprendió Economía cuando salió de la Universidad y recorrió las barriadas indias, de seguro exagera o se volvió loco ¿cómo se va aprender de los que "nada saben"?

-Si les va a abrir la puerta a internet, déjelos dar el pasó, pero uno pequeño, jamás un paso audaz. Dígale que si aprende a hacer blogs ya es y será un gran hombre o mujer, no le diga que también le puede servir para reclamar sus derechos, para fortalecer las organizaciones que existen o crear aquellas que nunca pudo concretar, porque se seguro que "con tanto pobre dando vueltas por el mundo", demás que encuentran que tienen muchas cosas en común y que si se unen pueden romper "lo que a usted tanto le ha costado"

- Todos sabemos que "no ser pobre" no es algo que se consigue así como así: son años de egoismo, de hacerse el gil con las injusticia, de decirle al hijo "no te juntes con ellos", de valorar a la gente por lo que tiene y no por lo que es, de llenar el carrito del súper sabiendo que otros se cagan de hambre, de calmar la conciencia dano dos monedas al viejo de la escala del metro que lloriquea su miseria, compitiendo como imbécil, por llegar primero, por aplastar a los que están a su paso para ser el "jefe", comprando ropa de jefe, auto de jefe, casa de jefe, aunque no sea realmente "jefe". Es toda una historia de vivir en la burbuja, lejos de la calle de los pobres, de la micro de los pobres, de los olores de los pobres.

-Dígales que democracia es el soberano derecho a votar, jamás menciones algo así como· cóbrele la palabra a la autoridad, porque o sino esto no va a funcionar. La democracia puede ser una buen aliada para sus intereses, jamás lo olvide, por eso siempre procure ser amigo de la autoridad indicada en el momento indicado.

Los pobres no existen por si solos, somos todos culpables en cierta medida de que la "máquina" los siga produciendo.

Yo creo que otro mundo es posible.

jueves 18 de junio de 2009

La Ana y la clepia


La clepia me la regaló la Ana y ha crecido tanto que "sus hijos" han sido repartidos por todo aquel que lo ha solicitado o por quien según yo, merece ser premiado con una matita que crecerá verde y fiel en la maceta o jardín donde fuera a parar.

Las clepias son plantas de hojas carnosas y resistentes, que crecen generosas y hermosas. Son aperradas, "carne de perro", porque no requieren tanto cuidado porque están condenadas a ser bellas aun ante las inclemencias de un duro invierno o un calor aplastante. A veces el sol excesivo las daña,o hace que se pongan amarillas sus verdes hojas pero se recuperan y salen adelante, del mismo modo que lo hizo tantas veces la Ana.

La Ana era blanca y colorina, testaruda y terca porque de seguro no queda otra cuando la vida tuerce los caminos que uno ha decidido transitar. Era de esas mujeres a las que no le van con cuentos, si había que hablar, hablaba, no era de esas que se muerde la lengua para parecer una dama dócil y domesticada.

La Ana tenía las manos verdes y hizo florecer cuanta planta pasó por sus dedos, como si tuviera abono en la manos, como si tuviera un pacto con el verbo germinar.

Multiplicó ollas de comida en los tiempos difíciles y abrió su casa al aporreado, al sin casa, al primo lejano, a la vecina y sus cabros chicos.

Yo no sé como salió adelante en los peores momentos, solo una pizca de su fortaleza nos bastaría para poder enfrentar esos problemas o dolores que a veces aplastan a quienes no somos fogueados en los temas del dolor humano y que ante el mínimo evento , parece que el mundo se nos viene encima.

Yo me acuerdo de la Ana riéndose, haciendo dormir a sus nietos, sacando el mal de ojo encerrada en la pieza, componiendo huesos o hirviendo agua para tener agua limpia y fría.

También me acuerdo de la Ana cuando me dijo que no me metiera con su hijo, porque era muy chica. Yo no le hice caso y sé que con el tiempo ella descubrió que no existiría nadie más en el mundo que lo pudiera amar como lo amo yo.

Yo me acuerdo de la Ana, de sus botones, de sus revista Ecran y Ritmo, de sus sopaipillas gigantes y de sus lentejas con verdura.

La Ana se fue como vivió, resistiendo y sobreviviendo por encima del dolor y aunque se haya ido, cómo podría alguien desconocer su pasó por esta tierra.

Donde quiera que vayas cuida a nuestros hijos y a nuestras plantas, como cuando estabas con ellos.

Sabemos que siempre estarás con nosotros, fuerte y hermosa, como una clepia.

viernes 15 de mayo de 2009

La lucecita


....solo un punto de luz
enano
minúsculo
como una luciérnaga arrullada,
enroscada en su vientre.

pequeñita y sin sentido
en una pieza oscura
en la pieza oscura de mi infancia
en la pieza de mujer,
la lucecita parpadea delante de mí.

la luz no se cubre,
no se borra
no se empaña
no se opaca
no se apaga
como si fuera polvito estelar que vino a caer a quí
sin razón, sin motivo
ante mis ojos
en cada oscuridad que he habitado.

Como si fuera una rendija de esperanza
como una palabra de aliento
como agua fresca en día de sol.

No sé para que sirve esa luz,
nunca lo he sabido
tal vez solo sirve para seguirla hacia adelante
y sin caer en la oscuridad
y eso no es poco.





algo eterno
algo

sábado 11 de octubre de 2008

Londres 38: cuando las paredes hablan


Ella camina hacia la dirección y no puede evitar recordar,
como una enfermedad incurable, como el precio alto y caro de haber sobrevivido,
como si no fuera mucho dolor haber sufrido en algún presente,
como si arrastrar la pena no fuera aun más castigo por una falta no cometida,
por un error no catalogado en la lógica de los hombres rectos.


Que ganas de que caminara de prisa por la calle enroscada,
como el señor con corbata que va delante de ella
hablando por teléfono cancelando la cita al doctor.


Que ganas de pensar que solo es una calle,
que ganas de cancelar el dolor como se cancelan las horas al doctor
cuando no podemos llegar.


Que ganas de no haber llegado,
de no haber concurrido,
de no haber caminado nunca antes por esta calle,
que ganas de no conocerla.


Ojalá 38 fuera solo el número que sigue al 37,
ojalá Londres solo fuera la capital de Inglaterra.


Ojalá existiera en algún libro de algún viejo anaquel,
un par de palabras que le dieran alivio,
ojalá las conociera,ojalá hicieran efecto.


Ojalá las paredes hablaran de niños que nacieron felices
en un país libre y amoroso,
ojalá hubiese sido una sala de partos que los traía a la vida.


Que ganas de que ella no sienta vacío,
que ganas de que su nombre fuera anónimo,
que ganas de no haberla reconocido nunca en el noticiero de las nueve,
que ganas de que el verbo "sobrevivir" no sea importante, porque lo natural es vivir.
Ella conjuga los verbos en pasado y el solo conjuro activa la memoria;
un hilo de luz estalla en el registro de los momentos
y ella la de ayer se transforma también en ella la de hoy.
Como si no supiera de tiempos en líneas rectas,
camina hacia atrás y hacia adelante como en un espiral.
En ese espiral no camina sola, muchos caminamos con ella.
A eso le llamamos "no olvidar".
Quien no olvida, camina hacia el futuro con el pasado pegado en la espalda,
duerme sobre él en las noches.
Cuando se traiciona su historia y la de los suyos,
la espalda duele como un razguño,
como una molestia crónica.

Que ganas de que sepa que su dolor no le duele solo a ella,
que ganas de que eso sirviera de algo.


martes 20 de noviembre de 2007

Más que bella




A veces ella pensaba que lo que había aprendido servía
sólo para guardárselo en la cartera,
en su bolsillo o en la bolsa del pan.

A veces ella pensaba que las estrellitas
eran muy pequeñas y lejanas para poder alcanzarlas,
aún cuando juntara todas las escaleras del Orbe.

A veces ella creía que sus proyectos
sólo iban a servir para alimentar el viento
y que con la velocidad de éste, se iban a escapar.

También ella pensaba que para subir las montañas
sólo se debía caminar mirando hacia las cumbres,
sin mirar a quienes caminan a su lado.

Ella miraba su gran corazón y pensaba que, tal vez,
ocupaba un espacio demasiado grande
a la hora de tomar decisiones.

Ella pensaba que sus manos eran poderosas
porque hacían crecer las plantas del jardín, hacían mermelada,
acariciaban con pasión y hojeaban libros maravillosos.

Un día atrapó una de las tantas ideas que con el viento solía
escaparse.

Lo pensó bien y se dio cuenta que las montañas también se
pueden subir de la mano de otros.

Miró de reojo las estrellas y ya no
le parecieron tan altas.

Con sus manos maravillosas tocó su corazón
y le pareció que su dimensión generosa era un bulto fácil de cargar.

Sólo sonrió con convicción y con la certeza que siempre tuvo guardada
y dijo: "las cosas van a cambiar, claro que las cosa van a cambiar".

jueves 24 de mayo de 2007

Para Mamilita



...Es chiquitita y tiene alitas que nadie ve, solo yo. Habla despacito y agudo cuando juega con las muñequitas, ositos, perritos y todos los cachivaches que acompañan su comparsa. Lee en silencio revistas de caricaturas y se ríe con carcajadas que alegran las frías tardes de invierno. Tiene el pelo largo y desordenado y la frente con pequeños pelillos, es espigada y rellenita.

Es cachetona (arriba y abajo) y tiene ojitos bailarines. Es hermosa y alegre como las mariposas de la primavera, como la espumita del mar, como el agua cantarina de los arroyos campestres.

Todavía tiene en la frente el olor a merengue de cuando nació, eso y el remolino de pelillos de la espalda la distinguían de las guaguas que había en el hospital cuando llegó a este mundo en el frío otoño del 96.

Es cómica, se sabe miles de chistes que son de Condorito pero que ella dice que inventó y que los ignorantes, que jamás han leído la revista, le creen.

Dibuja con frenesí niñas, reinas, princesas, hadas y perritos, nunca los pinta, solo dibuja, dibuja y dibuja, como si los lápices y las hojas de papel se fueran a extinguir del planeta.

Se refiere al perro como si fuera su hermano chico. En las tiendas de ropa de niño ella mira los chalecos, pantalones y zapatos e imagina al can con los atuendos. “¡Qué lindo se vería el niño con ese polerón!” comenta en las tiendas; todos pensarán que es su hermanito o primito a quien se refiere, pero no, es al perro, que por cierto detesta ponerse incluso las capuchas de perro.

Debe levantarse después de las 9:30, pues sufre de acidosis dice la pediatra, si se levanta antes tendrá arcadas y será blanca como un papel. Para sacarse los dientes pide que le compren un chicle, el cual al mascarlo deja el diente atrapado en la goma y después lo retira, dice que el método es bueno y no duele mucho.

Antes de dormir le gusta que le apachurren el cojín y que le revisen la pieza por si hay arañas o bichitos minúsculos que no son bienvenidos. También le gusta que le hagan “cuevita de osito” que consiste en aplastar la frazada a su lado y dejar un espacio cómodo para que se mueva.

Antes de dormir le ofrece a uno a cambio de todo el ritual, “la marmota del día” que consiste el hacer la mímica de una marmota (con cara de marmota) bailando tap, comiendo marisquitos, despertando de su fase de hibernación, entre otros.

Coopera poniendo la mesa, hace a veces su cama, pica tomate con cuchillo y también frutas blandas, que siempre terminarán en el mismo postre, mezcladas con yogurt.

Le gustan las lentejas, las guatitas, el pollo asado y las papas fritas con sabor a jamón. De las frutas prefiere las frutillas, las frambuesas y las mandarinas. Le cargan las tortillas, excepto la de porotos verdes. Tampoco le gustan las cosas que tengan consistencia de leche con sémola.

Cuando se enoja parece un tomate taimado. Sabe que tiene derechos y los defiende sin miramientos, pero no le gusta estar peleada y se le quita rápido. Le gusta dormir conmigo y se pega como si fuera un koala, aún cuando hace calor.

Tiene un olfato demasiado desarrollado para el común de las personas, percibe y distingue con nitidez diferentes aromas. Sus papilas gustativas también están bien hechas, fue la única además de mí, que tardíamente me di cuenta del error, que detectó que al pavo asado en vez de soya le había echado vainilla.

Entre las dos hay antenas invisibles que comunican los pensamientos, ella ya se dio cuenta pero aún no le hemos encontrado mucha utilidad práctica, más que andar en sintonía.

Si ella me pidiera que le regalara un consejo, yo le diría que ella es hermosa, inteligente y noble, pero la hermosura, la inteligencia y la nobleza de nada sirven cuando no se comparten con los demás, no sirve de nada tenerlas guardadas en el fondo del cajón de nuestra alma, pues se añejan se desvanecen y de poco sirven.

Le diría que lo más importante en la vida es tratar de ser cada vez mejor, de aprender más y más sin desfallecer, pero no para coleccionar condecoraciones, sino para ayudar a todos los que no han tenido la misma suerte de uno, a los que les cuesta más, a los más débiles.

Si me pidiera que le contara un secreto le diría que yo creo que las mamás y los papás siempre hacen lo posible para que los cerebros de sus hijos adquieran todas las herramientas que le puedan ayudar a tomar las mejores decisiones en su vida, es por eso que a veces somos catetes y cargantes, pero es la única manera que tenemos para asegurarnos que nuestros hijos sabrán que hacer cuando no estamos con ellos. Le diría esto, pues el cerebro es muy importante para amar, que es lo más importante que hacemos las personas, pues yo creo que las personas deben aprender a amar tanto con el corazón como con el cerebro.

Yo la amo y la amaré por siempre, sin titubear … mis antenas estarán inevitablemente conectada con su ser, como una hebra invisible. Estaremos irremediablemente unidas, porque ella es mía, porque yo soy de ella, porque somos ramas de un mismo árbol.


martes 15 de mayo de 2007

Kavita


Kavita saca las hojas secas del rosal de rosas amarillas, que es su preferido. Lo rodea buscando alguna hoja que perturbe su belleza perfecta. Respira pausado para auyentar la tristeza y trata de pensar en otra cosa. Piensa en los pajarillos que acaban de anidar y que pronto sus huevos serán hermosos pichones. Pero ella ya no estará. Se arrepiente y prefiere no pensar en nada que haga emprender un vuelo hacia el futuro, aunque sea un futuro cercano.

Cierra los ojos para tranquilizarse y respira profundo para llevarse el aroma de las violetas y de las frutillas guardados en los pulmones y en el alma. Sus orejas se hacen gigantes para guardar el sonido del viento entre las hojas de los árboles y el trino de los pajarillos. Cómo guardarse la luz de octubre en los ojos para alumbrar a noviembre en las tierras desconocidas? Cómo guardar la frescura del arroyo para humedecer los ojos secos de tanto añorar el jardín?

Kavita se saca sus zapatitos de seda bordados con dragones dorados y rojos y siente la tierra húmeda en la planta de sus pies. Los dragones bordados la miran y no saben que decir. Deshace su trenza con sus manos con aroma a lavanda y el viento la despeina mientras llora en silencio. El viento la envuelve en espiral como si no quisiera dejarla ir.

Quién sacará la mala yerba que todo lo invade cuando Kavita no esté? A quién vendrán a visitar las mariposas azules en primavera? Los caracoles se detienen a mirar a Kavita envuelta por el espiral de viento, pero saben que ya nada pueden hacer y siguen plateando las hojas de las calas. Las nubes avanzan por el cielo sin mirar hacia abajo.

Kavita no te vayas- la corteza del árbol se quebraja. Kavita pasa sus manos de lavanda por el árbol sin decir nada, pero en el silencio parece escucharse-Debo partir.

Los peces del arroyo cierran los ojos y se dejan llevar por la corriente. No vale la pena quedarse, quién les tirará migajas de pan en las mañanas?


Kavita se sienta en el tronco del viejo roble muerto y cubre su cara con sus manos. El viento despierta el cañaveral que la llama con su toc toc. El sol la cubre con un manto de calor y siente alivio y protección. Saca de su bolsillo un trozo de pan y comienza tirar migajas y las palomas comen pan perfumado de lavanda. Luego mira sus manos de niña con grietas de anciana, y en sus manos ve las manos de su madre y las manos de su abuela.

Cuánta tierra haz plantado, escarbado, cuántas plantas haz podado, cuánto sol te ha oscurecido la piel hermosa Kavita? Tu presencia se confunde en el jardín, entre las amapolas, entre las yerbas, entre las sombras de los árboles. Tú eres el hada del jardín, cómo haremos para no morir de pena cuando ya no estés?


Mariposa se posa en el hombro de Kavita y le dice: Todos tenemos que partir alguna vez, todos debemos en algún momento dejar nuestro jardín, por más hermoso que sea. Kavita, el jardín se va también contigo, pues fueron tus manos las que lo cultivaron, fueron tus pies los que lo recorrieron para llevar el agua, el abono , tu amor, tu magia y tu bondad. Tú sabes el oficio de jardinera y donde quiera que vayas volveran a florecer las violetas, los suspiros treparán entre los robles y la lavanda perfumará los atardeceres. Por qué dudas Kavita? Todo el jardín lo sabe y a pesar de estar triste también está alegre, pues sabe que tú sembrarás nuevos y bellos jardines por todo el Orbe, para que los niños puedan jugar, para que los abuelos se puedan tender en las hierbas en la primavera, para que los hombres puedan respirar su perfume en las tardes que se sientan agobiados de recorrer su dura vida. Kavita, límpiate las lágrimas y empaca tus herramientas y llévate las semillas que guardaste, el próximo jardín te espera.

Que te vaya bien Gaby.........